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TerCel 2020. Un balance científico



TerCel 2020. Un balance científico

 

Sobre los resultados científicos más sobresalientes de TerCel del año, el Prof. Agustín Zapata destaca los avances en el desarrollo de la tecnología CRISPR de edición génica, los algoritmos para análisis de big data y la utilización de organoides. Precisamente, la investigación en organoides ha tenido una gran visibilidad este 2020, distinguiéndose las aportaciones de la Dra. Núria Montserrat, así como el desarrollo de cerebroides humanos dotados de un soporte (o scaffold) que espontáneamente presentan circunvoluciones corticales, según señala el Dr. Alberto Martínez-Serrano. El Prof. José Manuel García-Verdugo ha reseñado la controversia sobre la presencia o no de células madre en el hipocampo adulto humano, que marcaría la investigación hacia un sentido (activación de células madre) o plasticidad sináptica (más información  en Sorrells et al 2018 y Moreno-Jiménez et al 2019). 

              Por su parte, el Dr. Ángel Raya destaca también los avances realizados por Zhang y colaboradores en cuanto al uso de neuronas derivadas de células pluripotentes inducidas (o iPSC) de pacientes para identificar variantes no codificantes de riesgo neuropsiquiátrico. Relativo a iPSC, el Dr. José Luis Labandeira comenta también la repercusión del primer ensayo clínico de terapia celular en la enfermedad de Parkinson con iPSC en Japón.

Otros avances notables, esta vez en el área de enfermedades neurodegenerativas de motoneuronas, han radicado en la terapia génica para la Atrofia Muscular Espinal, con dos ensayos clínicos para el estudio del efecto de la expresión del gen de supervivencia SMN y en lo que el laboratorio del Prof. Xavier Navarro ha contribuido con la publicación de resultados preclínicos prometedores utilizando técnicas de terapia génica para la expresión de la neuregulina. En su opinión, es relevante también el ensayo NurOwn con mesenquimales inducidas (o iMSC) en pacientes de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), por la difusión de resultados preliminares de falta de eficacia. En esta línea de trabajo, la aportación a este campo desde el laboratorio de Navarro es la publicación de un estudio preclínico, cooperativo, demostrando efecto neuroprotector de la inyección de células de médula ósea en el modelo murino de ELA. Por otro lado, el Prof. José María Moraleda añade la importancia de la publicación de los resultados del estudio clínico en el que se evaluó el efecto en el músculo tibial de pacientes con ELA.

              Asimismo, cabe destacar que la ingeniería tisular cardíaca constituye una estrategia terapéutica para limitar las secuelas posteriores al infarto de miocardio como se ha demostrado en modelos animales. El grupo del Dr. Antoni Bayés-Genís ha conseguido, por primera vez en España, desarrollar e implantar en pacientes un nuevo bioimplante cardíaco alogénico denominado PeriCord, mientras que el Dr. Ángel Raya añade otro estudio que nos aporta nueva información sobre el mecanismo que subyace en la mejoría de la terapia celular cardiaca y el Dr. Antonio Bernad suma la identificación y caracterización de una subpoblación cardiaca no-miocítica que contiene progenitores multipotentes y que esta población contribuye tanto a la homeostasis del corazón adulto como en respuesta a daño severo.

              En opinión del Dr. Fermín Sánchez-Guijo, uno de los principales avances científicos de este año en la terapia celular somática tiene que ver con el empleo de células mesenquimales en CoVID-19 y los numerosos ensayos clínicos actualmente en curso. Además subraya las iniciativas surgidas desde TerCel y la prueba de concepto que se publicó ya en verano. Por último, el Dr. Felipe Prósper recalca la importancia del desarrollo de la terapia con células CAR para el tratamiento de tumores hematológicos. Un punto en el que coicide el Dr. Moraleda que considera que la terapia con células CAR es un cambio de paradigma en el tratamiento de lass neoplasias en el ser humano.

              El Dr. José Becerra destaca varios trabajos, uno sobre el uso de las skeletal stem cells en enfermedades esqueléticas originadas por inflamación y envejecimiento, apuntando que investigadores de su grupo han contribuido con la descripción de un nuevo mecanismo de enfermedad dependiente de Lamininas 5xx y puntos focales, así como con un artículo de investigación básica sobre condrogénesis. Según Becerra, en esta línea de desarrollo de scaffolds para uso en ingeniería de tejidos esqueléticos, nuestro grupo ha publicado un artículo para promover regeneración de hueso". Finalmente, en la línea de trabajo sobre el secretoma de MSC "se han producido importantes avances en el mundo, proponiendo, incluso, este producto para terapias en los casos graves de CoVID-19 como mitigador de la hiperinflamación característica y la inmunomodulación. En este sentido, el Prof. José María Moraleda destaca el trabajo colaborativo entre diversos laboratorios de la Red TerCel en el que se estudió el secretoma de de MSC adiposas exofucosiladas.

Para terminar, la Red Tercel ha incrementado notablemente su visibilidad a través de la página web renovada y la potenciación de su actividad en las redes sociales, así como por una publicación en Cytotherapy, la revista científica oficial de la International Society for Cell&Gene Therapy, que resumía los 15 años de investigación colaborativa en el campo de la terapia celular en España.

 

Sobre la repercusión de la pandemia en la actividad de los Laboratorios de la Red

El Prof. Agustín Zapata nos revela como actividad más destacada en 2020: la colaboración. Nos explica que él en particular ha colaborado con compañeros de la Red en la puesta a punto de ensayos clínicos utilizando MSC, aunque la falta de financiación pública los ha retrasado de momento. Por otro lado, a nivel del día a día, también asegura que el cierre de servicios generales de la Universidad, las dificultades para el acceso a los laboratorios y las medidas de control de los alumnos han sido sin duda una traba considerable a la actividad investigadora. En esta misma línea, el Dr. Alberto Martínez-Serrano destaca la ralentización de la actividad experimental por limitaciones obvias y el establecimiento de turnos y aforo en dependencias de investigación.

              El Dr. Antoni Bayés-Genís coincide en las dificultades encontradas este año para realizar ciencia, corroborando que la pandemia ha impactado fuertemente en el desarrollo de proyectos de translación clínica, principalmente aquellos que se encontraban en un estado más inicial y que dependen directamente de la obtención de muestras biológicas en los quirófanos de nuestro hospital (Hospital Universitario Germans Trias i Pujol, Badalona) cuya actividad rutinaria se ha visto muy afectada, así como también en estudios pre-clínicos en modelo animal grande. De todos modos, Bayes-Genís destaca que su grupo ha continuado trabajando en otros proyectos que se encontraban más avanzados, como han sido aquellos en fase de análisis de resultados y redacción de manuscrito. El Dr. Fermín Sánchez-Guijo nos ha explicado que el esfuerzo se ha concentrado en los estudios clínicos relacionados con la terapia celular en CoVID-19 y la inmunoterapia celular con CAR-T (esto último obviamente no se ha reducido). Conviene el Dr. Felipe Prósper en poner de manifiesto la alteración de la actividad investigadora debido a la situación de pandemia y nos explica que en las primeras semanas del confinamiento, el laboratorio permaneció cerrado, por lo que se tuvieron que suspender muchos experimentos. A pesar de todo, esta situación se convirtió en una oportunidad y el grupo de Prosper ha participado en varios proyectos relacionados con la terapia celular, la genómica y la infección por SARS-CoV2, con la producción de varios artículos.

              Nuevamente encontramos coincidencia en la valoración de otro investigador de la Red TerCel, el Dr. Ángel Raya quien nos comenta que la pandemia ha tenido un marcado impacto negativo en las actividades del laboratorio, ya que la mayoría de sus experimentos implican protocolos de diferenciación de semanas o meses y el confinamiento de marzo supuso la interrupción de todos los experimentos en marcha y la congelación de las líneas celulares. Todos estos experimentos tuvieron que reiniciarse desde cero con posterioridad, con limitaciones añadidas debido a restricciones de ocupación de laboratorios y salas de cultivo. Raya explica que la actividad del laboratorio estuvo prácticamente paralizada durante 3 meses, con el consiguiente retraso de las tareas previstas en diversos proyectos del Grupo. El retorno a la actividad, posterior al cierre de las universidades, tampoco ha sido completo por lo que se ha limitado la actividad presencial de los investigadores y ajustado el número de personas por laboratorio en trabajo simultáneo, añade el Prof. Xavier Navarro. Un año para olvidar, concluye el Dr. Ángel Raya.

              La pandemia ha provocado un cierto retraso en la obtención de muestras de tejido de cerebro humano adulto y especialmente de postnatales tempranos, así como la falta de autorizaciones por parte de los familiares, para poder investigar con ese material, expone el Dr. José Manuel García-Verdugo.

              Cabe destacar que algunos grupos de la Red han participado en iniciativas relacionadas con el diagnóstico y el tratamiento de la CoVID-19. Así por ejemplo, el Dr. Antonio Bernad nos habla de un proyecto de diagnóstico temprano de CoVID-19 basado en la amplificación isotérmica del genoma viral, independiente de la tecnología PCR, y que podría a aplicarse a cualquier point-of-care. Este proyecto ha sido financiado por el ISCiii y la Fundación La Caixa.

              En el laboratorio del Dr. José Luis Labandeira se consiguió mantener la actividad, aunque se redirigieron los esfuerzos en la realización de experimentos relacionados con investigación sobre CoVID-19 y diversas colaboraciones con grupos de otras universidades, así como la obtención de financiación de Agencia Gallega de Innovación para un proyecto relacionado con CoVID-19.

              El Dr. José Becerra coincide con el resto de grupos de la Red en que su laboratorio se vio afectado en un momento crucial por el confinamiento de la primera oleada de la pandemia e interrumpiendo el proceso de contratación y renovación de varios de nuestros miembros del grupo pero, afortunadamente, nuestra producción no se ha visto severamente afectada gracias a la evolución natural de una de nuestras líneas de investigación en los procesos inflamatorios y su conexión con el CoVID-19, por la publicación una reflexión sobre esta patología y la consecución de financiación para varios proyectos CoVID-19.

              A pesar de las dificultades por la obligatoriedad de tener que realizar teletrabajo durante varios meses de este año, el grupo dirigido por el Prof. José María Moraleda ha conseguido avanzar en la mayoría de los objetivos fijados en el programa Oshicel, así como proseguir con el trabajo colaborativo con otros nodos, y si bien algunos objetivos concretos han sufrido un cierto retraso, confiamos en finalizarlos durante 2021. Por otro lado, esta circunstancia ha permitido que se haya destinado más tiempo a la redacción de manuscritos científicos pendientes, lo que ha incrementado notablemente la publicación de resultados en revistas de impacto. Además, según afirma el Prof. José María Moraleda, su grupo se ha involucrado directamente en la lucha contra la CoVID-19, poniendo en marcha un ensayo clínico multicéntrico en el que intervienen grupos de TerCel (DEFACOVID, EudraCT No. 2020-001409-21; Clinicaltrials.gov Id. NCT04348383), y diseñando otro con grupos de la Red TerCel para el tratamiento de CoVID-19 grave con MSC.

 

Consecución de los propósitos para el 2020

              El 2020 ha sido un año complicado. La actividad investigadora se ha visto fuertemente afectada por el A) confinamiento, B) la restricción de acceso a los laboratorios y C) la reorientación de atención y recursos a aquellas actividades relacionadas con el coronavirus y la CoVID-19. No obstante, en contra de lo que pudiera parecer, la mayoría de grupos de la Red coinciden en que han conseguido llevar a cabo buena parte de la actividad prevista, eso sí a base de reorganización de los proyectos, aumentando las colaboraciones e implementando herramientas para el teletrabajo. Y en cuanto a los objetivos no alcanzados este año, podrán lograrse el 2021 si la situación vuelve a una cierta normalidad.

Nuestros mejores deseos para estas fiestas, que esperemos podáis celebrar con salud y seguridad y nuestro mejores deseos para empezar el 2021 en plena forma!